Infraestructura

Proyecto Tikva: la red que redefinirá la conectividad México-EUA

 


Durante las últimas décadas, internet ha experimentado una transformación extraordinaria. Lo que comenzó como una red diseñada para conectar usuarios y compartir información se ha convertido en la infraestructura que sostiene gran parte de la actividad económica global.

Cada transacción bancaria, videollamada, servicio de streaming, aplicación empresarial o sistema de inteligencia artificial depende de una compleja red de infraestructura digital compuesta por cables submarinos, centros de datos, redes metropolitanas y corredores terrestres de fibra óptica. Aunque estos componentes rara vez ocupan titulares, son fundamentales para el funcionamiento de la economía digital.

A medida que aumenta la cantidad de datos que se generan, procesan y almacenan en todo el mundo, también crece la necesidad de construir infraestructura capaz de soportar nuevas cargas de trabajo. El desafío ya no consiste únicamente en ofrecer conectividad, sino en garantizar capacidad, resiliencia, diversidad de rutas y la posibilidad de escalar frente a una demanda que continúa expandiéndose.

Es precisamente en este contexto donde cobra relevancia Proyecto Tikva, nuestra red terrestre de aproximadamente 2,500 kilómetros que conecta Phoenix, Arizona, con Querétaro, México, a través del corredor del Pacífico. El proyecto surgió en un momento en que la infraestructura digital de Norteamérica requería mayor capacidad, resiliencia y diversidad de rutas para responder al crecimiento de los centros de datos, los servicios cloud y las aplicaciones impulsadas por inteligencia artificial. Después de más de 25 años sin una iniciativa de características similares, Proyecto Tikva refleja la evolución de las necesidades de conectividad en la región.

Más allá de sus características técnicas, Proyecto Tikva surge en un momento en el que la infraestructura digital de Norteamérica está evolucionando. El crecimiento de los centros de datos, la expansión de los servicios cloud, las inversiones asociadas a inteligencia artificial y la creciente integración digital entre México y Estados Unidos están generando nuevas necesidades de conectividad.

Para comprender la relevancia de este proyecto, vale la pena analizar qué ha cambiado durante los últimos 25 años y cómo esas transformaciones están redefiniendo la manera en que se construyen las redes que soportan la economía digital.


Índice

1. ¿Por qué esta ruta terrestre es relevante en este momento?

2. ¿Qué cambió durante los últimos 25 años?

3. Los centros de datos están redefiniendo la conectividad regional

4. Phoenix: uno de los mercados de infraestructura digital con mayor crecimiento

5. Querétaro: el principal hub de centros de datos de México

6. Por qué conectar Phoenix y Querétaro resulta estratégico

7.  El corredor del Pacífico como una alternativa de conectividad

 8. La infraestructura para inteligencia artificial comienza en las redes

9. Lo que Proyecto Tikva nos dice sobre el futuro de la conectividad

10. Conclusión


1. ¿Por qué esta ruta terrestre es relevante en este momento?

La infraestructura digital suele desarrollarse en ciclos de largo plazo. Las redes construidas hace dos décadas fueron diseñadas para responder a las necesidades de una época en la que el volumen de tráfico era significativamente menor, las aplicaciones digitales eran menos complejas y la nube apenas comenzaba a emerger como un modelo tecnológico viable.

Sin embargo, la realidad actual es completamente distinta.

Las empresas operan en entornos multicloud, consumen aplicaciones distribuidas globalmente y dependen de ecosistemas digitales donde los datos viajan constantemente entre distintas regiones geográficas.

La inteligencia artificial ha acelerado todavía más esta tendencia. Entrenar, ejecutar y optimizar modelos requiere mover enormes volúmenes de información entre centros de datos especializados, plataformas cloud y entornos de procesamiento distribuidos.

Como consecuencia, las necesidades de conectividad actuales son muy diferentes a las que existían cuando se diseñaron muchas de las rutas utilizadas actualmente.

Desde nuestra perspectiva en C3ntro Telecom, esto ha impulsado una conversación cada vez más relevante sobre la necesidad de contar con infraestructura preparada para soportar las próximas décadas de crecimiento digital.

Proyecto Tikva forma parte de esa evolución.


Mapa de ruta de alcance de Proyecto Tikva de C3ntro Telecom


2. ¿Qué cambió durante los últimos 25 años?

Uno de los elementos más relevantes alrededor del Proyecto Tikva es que representa uno de los corredores terrestres más extensos de estas características desarrollado en más de un cuarto de siglo.

La cifra resulta significativa porque permite comprender cuánto ha evolucionado el ecosistema digital durante ese periodo.

A finales de los años noventa, internet era utilizado principalmente para navegación web, correo electrónico y aplicaciones empresariales básicas. Los centros de datos tenían dimensiones considerablemente menores y la mayoría de las empresas mantenía su infraestructura dentro de instalaciones propias.

En aquel momento:

  • Los grandes proveedores cloud todavía no operaban a escala global.
  • Los hyperscalers no habían transformado la industria de los centros de datos.
  • El streaming representaba una fracción mínima del tráfico global.
  • Los dispositivos conectados eran limitados.
  • La inteligencia artificial se mantenía principalmente en entornos académicos y de investigación.

Con el paso del tiempo surgió una realidad completamente diferente.

Las aplicaciones comenzaron a migrar hacia la nube. Las empresas incrementaron su dependencia de plataformas digitales. Los centros de datos crecieron en tamaño y complejidad. Los proveedores cloud construyeron infraestructuras globales y la cantidad de información intercambiada diariamente aumentó de forma exponencial.

A ello se suma el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial.

Los modelos actuales requieren intercambiar enormes volúmenes de datos entre distintas ubicaciones geográficas, incrementando la demanda de infraestructura de transporte de alta capacidad.

En otras palabras, gran parte de la infraestructura sobre la que opera la economía digital contemporánea enfrenta desafíos que simplemente no existían cuando fueron diseñadas muchas de las rutas actuales.

Por esa razón, la solución ya no gira únicamente en torno a ampliar capacidad. También implica desarrollar nuevas alternativas de conectividad capaces de responder a un entorno mucho más dinámico.


3. Los centros de datos están redefiniendo la conectividad regional

Uno de los cambios más importantes dentro de la infraestructura digital ha sido la expansión de los centros de datos.

Durante años, gran parte de la capacidad estuvo concentrada en algunos mercados específicos. Sin embargo, las necesidades de procesamiento, almacenamiento y distribución de información impulsaron la aparición de nuevos polos tecnológicos en distintas regiones.

Este fenómeno ha modificado la manera en que circulan los datos.

Las redes actuales no solo conectan usuarios con aplicaciones. También permiten la comunicación constante entre centros de datos, plataformas cloud, proveedores de contenido y sistemas empresariales distribuidos.

Como resultado, la ubicación de la infraestructura se ha vuelto cada vez más importante.

La capacidad para conectar ecosistemas digitales estratégicos tiene un impacto directo en aspectos como rendimiento, disponibilidad de servicios y capacidad de crecimiento.

La expansión de estos ecosistemas digitales requiere además inversiones de largo plazo en infraestructura de transporte, interconexión y conectividad internacional. Proyecto Tikva refleja cómo las inversiones en infraestructura digital están acompañando el crecimiento de los centros de datos y la transformación tecnológica de México.

Dentro de este escenario, Phoenix y Querétaro destacan como dos mercados que han fortalecido significativamente su papel dentro de la infraestructura digital regional.


4. Phoenix: uno de los mercados de infraestructura digital con mayor crecimiento

Phoenix destaca como uno de los mercados con mayor crecimiento en infraestructura digital en Norteamérica. La expansión de los centros de datos, las inversiones en servicios cloud y el desarrollo de tecnologías impulsadas por inteligencia artificial han convertido a la ciudad en un punto clave para el intercambio y procesamiento de datos a gran escala.

Este crecimiento responde a diversos factores.

La ciudad ha atraído inversiones de proveedores cloud, operadores de infraestructura y empresas vinculadas al desarrollo de tecnologías avanzadas. Al mismo tiempo, la creciente demanda de capacidad para aplicaciones basadas en datos ha incrementado el interés por expandir la infraestructura digital existente.

Para el mercado, esto significa algo importante: cada nuevo centro de datos genera necesidades adicionales de conectividad.

La información debe intercambiarse constantemente entre distintas ubicaciones, lo que incrementa la relevancia de las redes encargadas de transportar esos datos.

En consecuencia, Phoenix ha pasado de ser un mercado emergente a convertirse en un punto estratégico dentro de la infraestructura digital estadounidense, además de ser el punto de conexión con los hubs más grandes de México.


5. Querétaro: el principal hub de centros de datos de México

En México, Querétaro ocupa una posición igualmente relevante.

En los últimos años, la región se ha consolidado como el principal mercado de centros de datos en México y uno de los nodos más importantes para la infraestructura tecnológica nacional.

Su crecimiento ha estado impulsado por una combinación de factores que incluyen ubicación geográfica, disponibilidad de infraestructura y cercanía con algunos de los principales mercados económicos del país.

Además, el crecimiento del nearshoring ha incrementado la relevancia estratégica de la región. A medida que más empresas trasladan o expanden operaciones en México para fortalecer sus cadenas de suministro dentro de Norteamérica, también aumenta la necesidad de infraestructura digital capaz de conectar fábricas, centros logísticos, proveedores, plataformas cloud y centros de datos distribuidos en ambos lados de la frontera.

En este contexto, la conectividad se convierte en un habilitador clave para el intercambio de información en tiempo real, la gestión de operaciones digitales y la integración de ecosistemas tecnológicos cada vez más complejos.

A medida que más empresas trasladan aplicaciones, procesos y operaciones a entornos digitales, aumenta la necesidad de construir conexiones robustas capaces de integrar a México con otros ecosistemas tecnológicos relevantes de Norteamérica.

Por ello, cuando analizamos la relación entre Phoenix y Querétaro, el diálogo va mucho más allá de conectar dos ciudades.

Lo que realmente estamos observando es la conexión entre dos mercados cuya importancia continúa creciendo dentro de la economía digital regional.


6. Por qué conectar Phoenix y Querétaro resulta estratégico

La relevancia de Proyecto Tikva se entiende mejor cuando observamos el papel que desempeñan ambas ciudades dentro del ecosistema digital.

Por un lado, Phoenix se ha convertido en un mercado cada vez más importante para infraestructura cloud, centros de datos e iniciativas vinculadas a inteligencia artificial. Por otro, Querétaro concentra gran parte de la inversión en infraestructura digital que se desarrolla actualmente en México.

La interconexión entre ambos ecosistemas responde a una lógica que va más allá de la geografía.

El avance del nearshoring ha fortalecido esta necesidad. La creciente integración económica entre México y Estados Unidos genera un intercambio constante de información entre plantas de manufactura, centros logísticos, proveedores, plataformas digitales y centros de datos ubicados en ambos países.

A medida que aumentan las inversiones, también crecen los requerimientos de infraestructura capaces de acompañarlas. Conectividad, disponibilidad de capacidad y acceso a ecosistemas digitales se han convertido en factores cada vez más relevantes para impulsar el crecimiento de largo plazo.

Esta evolución ha dado lugar a un enfoque más amplio del desarrollo regional, asociado al concepto de smartshoring donde la competitividad depende no solo de la ubicación geográfica, sino también de la infraestructura que sostiene la actividad económica y digital.

En este contexto, fortalecer la interconexión entre mercados estratégicos adquiere una relevancia creciente.

Cada nueva ruta representa una oportunidad para ampliar la capacidad disponible, diversificar opciones de conectividad y responder a las necesidades de plataformas digitales cada vez más demandantes.


7.  El corredor del Pacífico como una alternativa de conectividad

Otro de los aspectos distintivos del Proyecto Tikva es su desarrollo a través del corredor del Pacífico mexicano, esta red incorporará una ruta diversa y una nueva conexión transfronteriza a través de Nogales.

La diversidad de rutas es un elemento fundamental para la infraestructura moderna.

A medida que aumenta la dependencia de servicios digitales, también crece la necesidad de contar con alternativas que fortalezcan la resiliencia operativa.

Las empresas buscan reducir riesgos asociados a puntos únicos de falla y contar con múltiples opciones para el transporte de información.

En este sentido, una nueva ruta no debe entenderse únicamente como una expansión geográfica.

También representa una forma de fortalecer la infraestructura regional mediante alternativas adicionales de conectividad.

Para operadores, hyperscalers, proveedores cloud y organizaciones que dependen de aplicaciones críticas, la disponibilidad de rutas diversas adquiere un valor cada vez más importante.



8. La infraestructura para inteligencia artificial comienza en las redes

Cuando hablamos de inteligencia artificial, normalmente pensamos en modelos avanzados, grandes volúmenes de datos y capacidades masivas de procesamiento.

Sin embargo, existe un componente fundamental que suele recibir menos atención: la infraestructura de conectividad.

A medida que la inteligencia artificial se integra en más áreas de las organizaciones, también aumenta el intercambio de información entre aplicaciones, plataformas y centros de datos. Cada consulta, análisis o proceso automatizado depende de que los datos puedan moverse de forma continua entre distintos entornos digitales.

Ningún modelo de inteligencia artificial funciona de manera aislada.

Los sistemas necesitan acceder a grandes volúmenes de información, procesar datos desde distintas ubicaciones y operar sobre infraestructuras distribuidas geográficamente.

Cada etapa del ciclo de vida de la IA depende del movimiento constante de información.

El entrenamiento de modelos requiere transferir datos entre diferentes ubicaciones. La operación de aplicaciones basadas en IA demanda conectividad permanente. Las plataformas cloud necesitan mantener sincronizados múltiples entornos de procesamiento.

Por esta razón, el crecimiento de la inteligencia artificial también está incrementando la necesidad de infraestructura preparada para transportar mayores volúmenes de datos entre regiones, plataformas y centros de datos.

En C3ntro Telecom diseñamos el Proyecto Tikva para responder a este nuevo escenario, con una infraestructura preparada para aplicaciones impulsadas por IA, centros de datos de nueva generación y servicios digitales de alta capacidad.

Más allá de las especificaciones técnicas del proyecto, este enfoque refleja una tendencia de la industria: desarrollar infraestructura pensando no solo en las necesidades actuales, sino también en los requerimientos tecnológicos de los próximos años.


9. Lo que Proyecto Tikva nos dice sobre el futuro de la conectividad

Más allá de la fibra óptica, las rutas terrestres o los kilómetros de infraestructura desplegada, el Proyecto Tikva representa una señal de hacia dónde se dirige el mercado.

La evolución de los centros de datos, el crecimiento del tráfico asociado a aplicaciones digitales, la expansión de la nube y la adopción acelerada de inteligencia artificial están redefiniendo la forma en que concebimos la conectividad.

Las empresas demandan redes más resilientes, opciones adicionales de interconexión y mayor capacidad para soportar nuevas cargas de trabajo.

Esta evolución también está impulsando una visión más amplia del desarrollo de infraestructura, donde la capacidad, la resilencia y la sostenibilidad forman parte de una misma estrategia para acompañar el crecimiento digital a largo plazo.

Al mismo tiempo, mercados como Phoenix y Querétaro continúan ganando relevancia dentro del ecosistema tecnológico regional.

Desde nuestra perspectiva en C3ntro Telecom, estos cambios reflejan una transformación más amplia de la infraestructura digital de Norteamérica.

Proyecto Tikva surge precisamente en medio de ese proceso de evolución.


10. Conclusión

La historia de Proyecto Tikva es, en gran medida, una historia sobre cómo están cambiando las necesidades de conectividad entre México y Estados Unidos.

Durante los últimos 25 años, la economía digital evolucionó de manera extraordinaria. La nube, los centros de datos, los hyperscalers y la inteligencia artificial transformaron la manera en que se generan, procesan y distribuyen los datos.

Como consecuencia, también cambiaron las necesidades de infraestructura.

La conexión entre Phoenix y Querétaro debe entenderse dentro de este contexto: el de dos ecosistemas digitales que han fortalecido su relevancia dentro de Norteamérica y que requieren nuevas alternativas para soportar el crecimiento del tráfico, la expansión de los servicios digitales y las demandas de las tecnologías emergentes.

Nuestro Proyecto Tikva ofrece una oportunidad para observar cómo continúa evolucionando la infraestructura que sostiene la economía digital y cuáles serán las tendencias que marcarán el futuro de la conectividad regional.

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